La innovación digital también llegó al mundo de los impuestos argentinos

Las nuevas herramientas tecnológicas

En Argentina, el ente recaudador de impuestos a nivel nacional es AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos). Hasta hace casi 10 años, el sistema de recaudación argentino estaba sostenido por tecnología que hoy en día se considera obsoleta. Las declaraciones juradas, por ejemplo, se presentaban en las entidades bancarias con soporte de papel e información en diskette. Pero en el último tiempo, y de la mano de los avances tecnológicos, se comenzó a gestar una modernización en la administración de los impuestos argentinos. AFIP ha desarrollado herramientas de control sumamente eficientes para la recaudación impositiva. Herramientas tales como Factura Electrónica, Libro de IVA Digital, Recopilación de datos biométricos para acceder a los servicios de presentaciones digitales y autogestión de claves fiscales, controladores fiscales de nueva tecnología que permiten tener casi en vivo la evolución de los precios y productos vendidos, hacen posible que Afip cuente con información mucho más sistematizada, organizada e interconectada para el control y la recaudación de los impuestos.

La digitalización del Estado

Estos avances mencionados anteriormente hicieron posible una transformación en la Administración Pública de la Argentina. Se comenzó a instaurar un nuevo paradigma, que pretende eliminar las herramientas obsoletas y volver más ágil, simple e inteligente la administración estatal. La interconexión entre organismos y dependencias públicas mediante sistemas compatibles achican la distancia entre los distintos niveles de información: nacional, provincial, municipal, etc., y habilitan el acceso inmediato y simultáneo a los datos disponibles. La digitalización de la información y la eliminación del formato papel permiten, además, que el Estado agrupe los datos que antes estaban segmentados. Estos cambios aplicados a la administración tributaria hicieron posible que el gobierno obtenga de forma mucho más simple, rápida y eficaz toda la información necesaria sobre los contribuyentes.

Lo que el Gobierno sabe de las personas

Actualmente, la Administración de Ingresos Públicos de Argentina posee una increíble cantidad de datos sobre la vida ecónomica y los consumos de los contribuyentes. De esta manera, puede simplificar y agilizar todos los procedimientos que tengan que ver con la detección de dinero no declarado, la omisión de impuestos, o el incumplimiento de muchísimos aspectos impositivos.

Este cambio de paradigma en la administración pública también influyó en cómo se diferencian, actualmente, los pequeños de los grandes contribuyentes. Antes de que estos avances tecnológicos estuviesen efectivamente instalados, la AFIP y los demás organismos concentraban la mayoría de sus recursos en el control de los grandes contribuyentes, ya que son estos los que aportan el mayor porcentaje de recaudación. Esto se fue modificando a medida que la tecnología hizo posible la simplificación de la recopilación de datos. En la actualidad, las herramientas digitales de administración tributaria pueden aplicarse de forma pareja tanto para los pequeños como los grandes contribuyentes, sin producir una inversión extra de parte del Estado. De esta manera, el pequeño contribuyente es objeto de controles impositivos mucho más rigurosos, y se ve en la necesidad de recurrir a profesionales que lo asesoren en esta materia.

¿Qué ventajas puede obtener el usuario de esta evolución digital?

El cambio de paradigma no debe analizarse solamente desde el lado de la administración pública. Tanto los contribuyentes como los profesionales que trabajan en el rubro impositivo y tributario pueden y deben hacer uso de esta tecnología en pos de una más fácil y eficaz gestión de sus impuestos. Plataformas como Calim, por ejemplo, surgen de esta necesidad de modernizar y simplificar las cuestiones tributarias. Registrándose en Calim, cualquier usuario puede estar al día con sus impuestos sin moverse de su casa, ya que se calculan y se presentan de forma totalmente digital. Se apunta, de esta forma, al conjunto de pequeños contribuyentes que, tal como se dijo anteriormente, se encuentran desprotegidos ante el avance de los controles por parte de AFIP. Ante la gran transformación y modernización de los organismos de gobierno, surgen, indefectiblemente, nuevas necesidades por parte del ciudadano común, que pueden atenderse haciendo uso de las nuevas tecnologías.
María Laura Pissi

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